8 de Mayo
La era Lopera-Serra
Cuando jugar la promoción parecía incluso un milagro, la llegada de Serra Ferrer en el último tramo liguero hizo que el equipo de Ruiz de Lopera consiguiera el ascenso directo en Burgos a falta de una jornada.
1994


Comenzaba la temporada 1993-94. El Betis iniciaba su tercer año consecutivo en Segunda División y se planteaba seriamente el ascenso a Primera. No se podía fallar, y para abanderar dicho proyecto se llamó al croata Sergio Kresic para dirigir al equipo.


Una formación del Betis de la temporada 1993-94
De pie: Gordillo, Soler, Olías, Roberto Ríos, Monreal y Diezma.
Agachados: Márquez, Ureña, Merino, Cañas y Aquino.

     Como en anteriores campañas, los fichajes fueron numerosos: Mágico Díaz y el "Toro" Aquino, procedentes del Mérida; Chirri, Olías y Comas, del Marbella y Julio Soler, del Albacete. El Real Betis hizo una pretemporada aceptable, pero el inicio de Liga no fue del todo bueno.

La afición acudió en masa a Burgos
para festejar el ascenso in situ

     En la segunda jornada, en tierras alicantinas, el Hércules bajó de la nube a los verdiblancos, que cayeron derrotados por 2-0 con dos goles de Rodríguez, que curiosamente se había formado en la cantera del Betis.

     En jornadas posteriores, el equipo de Kresic lograría resultados positivos. Pero en la séptima, el Toledo se llevó un empate del Villamarín. Posteriormente, una derrota ante el Athletic B en tierras vascas agravaron la situación, que se hizo insostenible en la novena jornada, cuando el Palamós se llevó los dos puntos del Benito Villamarín.

     Aquello adquirió tintes dramáticos. Los jugadores fueron recriminados por los aficionados, pero lo peor de todo es que el equipo se encontraba en la mitad de la tabla.

Lorenzo Serra Ferrer

     Lopera pedía calma a la afición y renovaba su confianza en Sergio Kresic. Esto provocó que el equipo empezara a remontar el vuelo, hasta que llegó el último partido de la primera vuelta. Tras seis jornadas sin perder, visitaba el Betis el Estadio de Sarriá. El conjunto heliopolitano perdió por 4-2, marcando los cuatro goles el búlgaro Iotov. Esto fue el comienzo de una interminable racha de derrotas, que provocaron el cese de Kresic.

     Ante tal situación, Ruiz de Lopera trajo algunos jugadores para intentar enderezar la nave. De esta manera llegó el sueco Ekstron, el peruano Balan González, el gallego Juanito y el guardameta Yubero.

     En la Copa del Rey, sin embargo, el Betis se convirtió en la revelación, tras derrotar en cuartos de final al F.C. Barcelona de Cruyff después de vencerle por 0-1 en el Camp Nou con un gol de Juanito. En semifinales cayó ante el Real Zaragoza tras forzar la prórroga, después de que Roberto Ríos igualara en la Romareda el gol conseguido en el Villamarín por los maños.

     Era la jornada 26ª y la derrota de Toledo (partido que pasará a la historia por la polémica suscitada por las camisetas) situó al Betis en la octava posición, aparte de perder en la diferencia de goles con un rival directo. Los béticos estaban a cuatro puntos de la promoción y a siete del ascenso directo. Y tras Sergio Kresic llegó Lorenzo Serra Ferrer, que llevaba varios meses siguiendo al equipo de incógnito.
CLASIFICACION TEMPORADA 1993-94
(Segunda División)
  1. R.C.D. Español
  2. Real Betis Balompié
  3. S.D. Compostela
  4. Toledo
  5. Real Mallorca
  6. Real Madrid B
  7. Hércules C.F.
  8. F.C. Barcelona B
  9. Mérida
10. S.D. Eibar
11. Badajoz
12. Marbella
13. Palamós
14. Athletic B
15. Leganés
16. Villarreal
17. C.D. Castellón
18. Real Murcia
19. Real Burgos
20. Cádiz C.F.
52 Pts.
51 Pts.
49 Pts.
47 Pts.
47 Pts.
46 Pts.
44 Pts.
39 Pts.
37 Pts.
35 Pts.
35 Pts.
35 Pts.
34 Pts.
34 Pts.
34 Pts.
34 Pts.
32 Pts.
31 Pts.
26 Pts.
18 Pts.

     En el Betis sólo se habla de promoción, pues quedaban doce jornadas y el ascenso directo se tenía por imposible. Pero ni el propio Serra Ferrer sabía que su equipo, a partir de ese momento se mantendría imbatido hasta el final de la Liga. Debutó ganando a duras penas al Athletic B, en el Villamarín. El 13 de marzo, en Palamós, los verdiblancos consiguieron empatar, consiguiendo así un punto fuera de casa, que se le resistía desde hacía dos meses.

     Tres victorias consecutivas, ante el Barcelona B (4-0), Badajoz (0-1) y Murcia (4-1), son pruebas significativas del cambio de imagen que había experimentado el equipo con Serra. Se soñaba ahora con la posibilidad del ascenso directo.

     El Español era ya inalcanzable, aunque el Compostela, que ocupaba la otra plaza de ascenso, daba muestras de flaqueza. El Betis siguió cosechando buenos resultados. Empata a uno ante el Castellón, vence ampliamente al Cádiz por 3-0 y consigue un triunfo a domicilio ante el Leganés. Desde ese momento, el Betis le toma el relevo al Compostela. El ascenso ya sólo dependía del equipo de Serra Ferrer.

     Quedaban cuatro partidos, tres de ellos en el Villamarín. Real Madrid B y Eibar sucumbieron por 3-0. Faltaban dos puntos para lograr el ascenso de manera metemática. El partido habría de jugarse en Burgos, y hasta allí se desplazó una ingente cantidad de aficionados que "tomaron" la ciudad burgalesa. Se calcula que fueron alrededor de 10.000 personas.

Gordillo y el resto de plantilla lo celebra
en el vestuario de Burgos

     El Plantío era como un pequeño Villamarín. Serra formó con los siguientes hombres: Diezma, Merino I, Olías, Ureña, Soler, Márquez, Cañas, Roberto Ríos, Alexis (Gordillo, m.83), Cuéllar y Aquino. Arbitró el colegiado catalán Vico Díaz. Al final, los béticos se impusieron con un claro 0-2, con goles de Márquez y Aquino.

     Lo que ocurrió después es inenarrable. La afición invadió el terreno de juego y empezó a festejar el ascenso. Los cánticos se sucedían, incluso animando al Burgos, que había perdido la categoría. La afición burgalesa le dio también una gran ovación al Betis. El milagro se había consumado, tras conseguir Serra Ferrer veinte de veintidós puntos posibles.

     En Sevilla, las calles eran una auténtica fiesta, con miles de béticos congregados por todas partes, sobre todo en la Plaza Nueva. Una vez el equipo llegó a Sevilla, una marabunta de gente le esperaba en la estación de Santa Justa. El autobús tardó horas en llegar al Villamarín, desde donde los jugadores y dirigentes se dirigieron a la afición. Los más aclamados fueron, sin duda, Ruiz de Lopera y Lorenzo Serra Ferrer, que desde entonces formaron un dúo que dio al Betis grandes tardes de gloria en Primera División, como una plaza Uefa la temporada siguiente tras quedar en la tercera posición, o el subcampeonato de Copa del Rey de 1997.

     Plantilla del Betis Temporada 1993-94: Diezma, Yubero, Gordillo, Merino I, Ivanov, Ureña, Olías, Monreal, Merino II, Chirri, Juanlu, Márquez, Cañas, Tab Ramos, Mágico Díaz, Alexis, Kobelev, Roberto Ríos, Julio Soler, Juanito, "Toro" Aquino, Kasumov, Ekstrom, Cuéllar, Balan González y Comas.

     Entrenador: Lorenzo Serra Ferrer.

     Presidente: José León Gómez.

     Consejero Delegado: Manuel Ruiz de Lopera.

 

Escuchar la famosa alocución de LOPERA desde el balcón del estadio ante 60.000 aficionados, a la llegada del equipo de Burgos, tras conseguir el ascenso